
El que no arriesga no gana pero tampoco pierde, y es que normalmente somos demasiado cobardes a la hora de exteriorizar lo que nos pasa por la mente.Somos demasiado receloso a tambalear lo mas mínimo nuestra estable realidad por miedo a que nuestro anhelado deseo no nos encuentre....
No hay comentarios:
Publicar un comentario